viernes, 11 de enero de 2008

DESAFÍOS DE LA PROTECCIÓN SOCIAL EN MIRAS AL BICENTENARIO

Es posible constatar cuales son algunos de los desafíos que el Sistema de Protección Social se ha planteado en miras al Bicentenario a lo menos en la institucionalidad pública.

Estos se expresan en:

1.- Consolidar el Sistema a partir de sus Tres Pilares: protección social a familias y personas vulnerables, protección social a la primera infancia y protección social al trabajo.

2.- Consolidar estrategias diferenciadas de intervención a partir de las características de los grupos más vulnerables. Es decir contar con un Sistema Chile Solidario que además de garantías y prestaciones a las personas y familias cuente con estrategias diseñadas para cada grupo objetivo.

3.- Lograr que los objetivos del Sistema Chile Crece Contigo se hayan internalizados por la ciudadanía, y que las familias más vulnerables cuenten con apoyo del Estado.

4.- Que las estrategias del Chile Crece Contigo estén operativas en todo el país.

A nivel de territorio local se pretende:

- Que el Sistema este en cada comuna del país, en todas sus dimensiones. consolidado.

- Que las municipalidades cuenten con modelos de gestión, que demuestren su capacidad como administradoras de programas y recursos; ya que esto les permitirá acceder a recursos financieros directos para la implementación de acciones vinculadas al Sistema del Protección Local.

-Contar con un modelo de gestión del Sistema que tenga expresión nacional, regional, provincial y comunal.

-Que las redes institucionales públicas y privadas estén integradas en el territorio para operar con mayor oportunidad ante las personas y familias que experimentan vulnerabilidades.

A nivel país se pretende:

a) Contar con una institucionalidad pública, que diseñe programas pertinentes para los grupos objetivos, que los programas se focalicen de forma oportuna y que el funcionamiento de las instituciones que forman parte de la red pública operen efectivamente en lógica de Sistema.

b) Perfeccionar los mecanismos que permiten el funcionamiento del Sistema a nivel de oferta programática, procesos administrativos y el presupuesto disponible.

c) Transferir competencias a las municipalidades para que la gestión programática y financiera se sustente efectivamente en el nivel local.

d) Consolidar la institucionalidad que será la responsable de la protección social de cada chileno y chilena desde la gestión hasta la vejez.

Son algunos de los propósitos planteado a nivel de la intitucionalidad proyectándose al Bicentenario.

Claudia Núñez Gamboa

martes, 25 de diciembre de 2007

Enlaces vinculados con los temas Tratados

En este Blogspot sobre Protección Social es fundamental vincularse a los link, porque nos permite navegar y conocer el trabajo que tanto organismos de gobierno como instituciones internacionales y de la sociedad civil realizan sobre protección social y pobreza.

Será un desafío estar incorporando en forma permanente link, que puedan ser utilies para este esfuerzo de reflexión.

Claudia Núñez

lunes, 24 de diciembre de 2007

Desafíos de la Gestión Territorial Bajo este Enfoque

El Sistema Chile Solidario cuenta con diseño e implementación, que no está en discusión, por tanto su propósito es lograr su consolidación. Sin embargo, no está exento de dificultades a las que se hará referencia, en relación a esta mirada territorial.

1. Si bien, el diseño ha logrado asentarse en el territorio, aún se observan diferencias significativas entre las municipalidades, que están asociadas a múltiples variables entre las cuales destacan: deficiente gestión, falta de equipos capacitados, rotación de personal, deficiente manejo administrativo, defectuosa administración de recursos financieros, diferencias de las municipalidades en la articulación lograda con las instituciones públicas y las organizaciones de la comunidad, entre otros.

2. Otra dificultad está vinculada a la dispersión geográfica de las comunas, mientras más lejana está la comuna de la capital regional, mayor es la dificultad para canalizar recursos de programas y proyectos en esos territorios. La dificultad se centra en la posibilidad de contar con instituciones y organismos que estén dispuestos a trabajar en éstos.

3. También se observan obstáculos a nivel de administración de recursos, hay municipalidades, que aún no comprenden que es necesario ejecutar oportunamente el financiamiento fiscal, en lo técnico y también en lo presupuestario.

4. A nivel de gobierno, todavía subsiste cierta tendencia de algunas instituciones públicas para imponer sus dinámicas al momento de diseñar y focalizar los programas. Esto hace necesario mantener un dialogo permanente a nivel de mesas técnicas y acuerdos de autoridades, para seguir profundizando este trabajo.

5. Otro desafío está en lograr desarrollar estrategias más transversales del trabajo territorial, que involucre de manera directa a las organizaciones sociales y vecinales. No es que, esto no se realice, pero puede ser mejor su calidad, si el objetivo es generar lógicas de sistema en el territorio, que sean sinérgicas e integradoras.


7. La idea de funcionar en una lógica de sistema está instalada, en el discurso y comienza a tener efectos concretos en el quehacer institucional.

Sin embargo, es necesario avanzar con fuerza para que esta decisión se incorpore en todos los niveles de la intervención. A nivel municipal los cambios necesarios deben estar en mejorar la articulación de los equipos municipales, la calidad de los profesionales y funcionarios, el trabajo en red, mayor autonomía, mejor eficiencia en la ejecución de programas y proyectos, calidad en el trabajo con las organizaciones sociales, mejora en la eficiencia en el gasto, entre otros.

A nivel de los gobiernos regionales, las entidades públicas también deben promover más trabajo conjunto, desarrollar estrategias de colaboración y asistencia técnica a las municipalidades. En la concepción del Sistema Chile Solidario el aparato público está al servicio de las personas y familias.

A nivel nacional se deben generar los dispositivos para traspasar competencias y más recursos a las regiones y nivel local. Por tanto, su rol también es de asistencia técnica y supervisión de todas las acciones que están, en el marco de la habilitación y desarrollo de capacidades.

Por último, es importante mencionar, que a pesar de todos obstáculos que subsisten, al revisar los logros alcanzados después del cinco años desde el inicio de la implementación (2002-2007), todo indica que tanto para las personas y familias como para quienes participan en la operación del sistema el saldo es positivo y se proyecta en el tiempo.

A nivel del modelo de gestión no hay duda, que esta dimensión territorial es una experiencia que da cuenta, de una propuesta modernizadora de la labor del Estado. El Sistema Chile Solidario, es otra forma de contribuir a la descentralización de la política pública, y un mecanismo a través del cual se le reconoce al territorio y sus actores un rol estratégico para su éxito y desarrollo.


Claudia Núñez Gamboa

sábado, 15 de diciembre de 2007

Sistema de Protección Social y Enfoque de Género

A continuación se expone síntesis de power point, elaborado para una capacitación realizada a profesionales de la Secretaria Ejecutiva de Protección Social Mideplan en el mes de octubre sobre la vinculación de la Protección Social y el enfoque género como un eje estratégico en la elaboración de esta política social.

¿En que razones se sustenta la exigencia de incorporar enfoque de género en las políticas públicas?

1.-En el reconocimiento de que el género femenino ha sido históricamente excluido.

Este reconocimiento político de la exclusión, ha sido promovido principalmente por el movimiento de mujeres.

2.- Los gobiernos de la concertación definieron como necesario contar con mecanismos de igualación de oportunidades para sectores excluidos. (Noción de la Equidad).

La premisa es que el Estado debe garantizar el acceso a bienes y servicios básicos, mediante un progresivo aumento del gasto social y la adecuada implementación de programas focalizados.

Se sostiene que estas Políticas Públicas deben priorizar su accionar en los grupos más vulnerables particularmente en los sectores más pobres.


3.- Organismos internacionales: Banco Mundial y Banco Interamericano, promueven el enfoque de género porque en su concepción este aumenta la eficiencia de las acciones públicas.

Estas entidades entienden la eficiencia como: optimización de recursos escasos en función de objetivos preestablecidos, la que favorece la reducción de costos sociales en otras esferas de la acción pública, como por ejemplo en el área de la salud o generación de empleo.


4.- Los gobiernos de la concertación han definido avanzar con instrumentos de gestión de la política pública: Programa de Mejoramiento a la Gestión, y PMG de Género.

La existencia de este instrumento se sustenta en las desigualdades de género presentes en la historia de las instituciones sociales, incluyendo las orientadas a formular e implementar políticas públicas.

Las políticas públicas se conciben conceptualmente como medios para mejorar las oportunidades del conjunto de la población y para promover el desarrollo económico y social de la nación.

5.- El actual Gobierno ha planteado como parte de su Programa instalar un Sistema de Protección Social que le permita a cada chileno y chilena contar con protección a lo largo del ciclo vital (desde la gestación a la vejez).

En este sentido, se propone un Sistema de Protección Social que se define como un conjunto de políticas y programas de carácter integral, cuyo objetivo es garantizar los derechos sociales de las personas y familias.

En esta perspectiva, y a la luz de los cambios que ha experimentado la sociedad chilena, se hace necesario responder desde la política social a un segmento en particular, que son los “hogares monoparentales” donde la presencia de jefatura femenina es significativa.


La Política de Protección Social que se implementará durante el 2008 incorpora nuevos elementos de Análisis

¿Qué significa estar socialmente protegido?


Significa que se han identificado las vulnerabilidades que le afectan (no sólo la condición de pobreza).

Significa ser reconocido como sujeto de acción preferente por parte de la red social.

Significa que se amplían las posibilidades de lograr los apoyos que se necesitan para mejorar condiciones básicas de bienestar como salud, educación y habitabilidad.
Significa que frente a contingencias o siniestros, existen mecanismos de aseguramiento (no contributivos).

Significa que se accede a oportunidades que permiten impulsar o fortalecer emprendimientos, económicos o de otro tipo.

Significa que se cuenta con recursos que suplementan o fortalecen la capacidad generadora de ingresos.


AL DISEÑAR LA OFERTA PÚBLICA PARA EL TERRITORIO ¿QUE DEBE ESTAR PRESENTE BAJO UN ENFOQUE DE GÉNERO?

EL SUJETO AL QUE ESTARÁ DIRIGIDA.


¿Qué aspectos tener presente del SUJETO?


Sujeto como individuo, que tiene identidad,

Sujeto que está inserto en un contexto social

Sujeto que forma parte de un contexto donde predominan ciertos rasgos culturales.


Sujeto como individuo, que tiene identidad


Características principales de la historia de vida (rasgos asociados a la pobreza, privaciones, carencias económicas y afectivas).

Características de su historia de parejas (mujeres solas, mujeres en pareja con presencia de violencia intrafamiliar, alcoholismo, privación de libertad del cónyuge o pareja, con paternidades ausentes por razones laborales (temporeros) u opcionales, entre otros aspectos).

Proyectos de vida (aspiración a la autonomía, apoyo a la solución de los problemas que enfrenta la familia u oportunidad para salir de su situación personal actual.


Sujeto que está inserto en un contexto social


Que tipo de redes (familiares, sociales), tiene disponible.
Características del entorno (geográficas centro- región; rural- urbano, comunas grandes, pequeñas o aisladas).
Redes sociales importantes (juntas de vecinos, organizaciones apoyo violencia, infancia, clubes de adultos mayores, centros comunitarios, etc).
Redes institucionales disponibles (centros de salud, centros de violencia, centros educativos, ong,g etc).


Sujeto que forma parte de un contexto donde predominan ciertos rasgos culturales.


• Validación de relaciones de pareja donde la violencia (psicológica, física, económica y sexual), es asumida como un rasgo de “normalidad.”
• Validación del castigo físico y psicológico como forma de educación de los hijos.
• Validación de Jefaturas de Hogar asumidas por el varón; aunque este no sea su principal proveedor.



Sujeto que forma parte de un contexto donde predominan ciertos rasgos culturales


Validación de la crianza, cuidado y organización del hogar como una responsabilidad principal de las mujeres.

Validación de la presencia del alcoholismo, privación de libertad como parte “normal” de las relaciones familiares.

Validación a prácticas familiares que transgreden derechos. Ejemplos: trabajo infantil, niños al cuidado de sus hermanos menores, adultos mayores al cuidado de niños pequeños, entre otros.


CLAUDIA NÙÑEZ GAMBOA
Octubre 2007

miércoles, 12 de diciembre de 2007

El Sistema de Protección hace una apuesta por un Modelo de Gestión Territorial


La dimensión territorial que sustenta el Sistema de Protección actualmente en curso parte de la base que la ejecución del se realiza desde la municipalidad, es decir el Programa Puente (familias en extrema pobreza), Programa Vínculos (adultos mayores de 65 años, que viven solos), Programa Calle (personas en situación de calle, en algunas experiencias pilotos), son dirigidos e implementados desde esta instancia. La institucionalidad pública (Ministerio y Servicios), con sus programas y prestaciones se ponen al servicio del municipio y todas las acciones se articulan en el territorio.

La tarea de la municipalidad es dirigir, orientar, articular y lograr que los objetivos del sistema, se cumplan. Sin embargo, este desafío solo puede ser posible con el apoyo de las instituciones del Estado, organismos no gubernamentales, consultoras, y de las organizaciones de la sociedad civil.

El modelo se sustenta, en un enfoque sistémico, integrado y con un fuerte esfuerzo intersectorial; así como en un trabajo con las redes locales, en el cual cada institución de gobierno y las municipalidades juegan un rol en el cumplimiento de los compromisos adquiridos con cada familia y persona participante en el sistema.

La experiencia indica a la fecha que las municipalidades han obtenido distintos resultados, y que todas en mayor o menor medida han modificado su modus operandi, en materia de gestión.
Esta tarea no ha sido fácil, porque muchos alcaldes tuvieron que romper dinámicas de trabajo ya instaladas e incluir en este proceso a todos los actores asociados. Lo que se observa es que los resultados son diversos, que la gestión, las capacidades profesionales, el liderazgo de los alcaldes, han sido clave para el éxito, pero también de los problemas que se han presentado.

Las municipalidades han dado muestra de innovación, creación y capacidad para resolver todo tipo de obstáculos desde la falta de organismos prestadores de servicios para las familias hasta desarrollar la capacidad para reinventarse con nuevas formas de trabajo comunitario. Se dispone de un valioso catastro de experiencias calificadas como “Buenas Prácticas Locales”, que dan cuenta de este proceso municipal. La distancia geográfica, la falta de recursos, la falta de profesionales, la deficiente capacidad instalada, en ningún caso ha sido impedimento para que las comunas, hayan obtenido excelentes resultados con los programas.

El trabajo de los equipos municipales, ciertamente con sus diferencias, en este periodo ha demostrado, que cuando se confía, se compromete y apoya en la instalación de capacidades se pueden alcanzar buenos resultados.

A partir de lo anterior, se pueden señalar que el modelo de gestión, se hace cargo de las limitaciones que tienen las municipalidades a nivel de presupuesto y gestión; y para esto se ha planteado como propósito fortalecer las capacidades de los equipos locales que operan el sistema, generar las condiciones para legitimar una gestión territorial en red, y contar con un territorio operativo.

Esto ha significado en la práctica mejorar las metodologías de intervención, los presupuestos, los instrumentos para que pueda dirigir los procesos y así avanzar en una oferta de programas públicos que incorpore las necesidades de las personas de acuerdo con su contexto territorial.
Lo que se observa es una opción por descentralizar no solo las acciones asociadas a la ejecución de los programas sociales; sino que además se visualiza a la comuna como el espacio en el cual se pone en funcionamiento todas las dimensiones involucradas en la implementación del Sistema.

La historia reciente nos indica; que las políticas siempre han sido diseñadas e implementadas desde el gobierno central a las regiones. En este Sistema el principio que guía la acción, está construido desde lo local a lo nacional, lo que significa que el liderazgo lo tienen las municipalidades y la red que se articula en el espacio local.

Esto le ha significado al Sistema de Protección Chile Solidario un tremendo desafío, porque al comienzo la institucionalidad pública no estaba preparada para este cambio, no se contaba con los instrumentos y programas adecuados al interior del aparato estatal y la cultura gubernamental (tanto de instituciones como municipalidades), tendió a resistirse a evolucionar. En un inicio no era posible pensar en una forma distinta de operar la política social, que no fuera desde el centro a la región, y desde la capital regional a las comunas.

Ahora bien, cuales han sido los avances observados: a pesar de las dificultades encontradas; progresivamente parte importante de los Servicios y Ministerios han entendido, que es necesario modificar la forma de focalizar los programas, que los mejores resultados alcanzados en estos años han venido acompañados de una acción concertada en el territorio con los actores claves en su proceso.

Los Ministerios y servicios se han abierto a revisar sus programas a rediseñar de ser necesario, a buscar nuevas formas de trabajo en el territorio. Cada vez más instituciones participan en mesas técnicas que tienen expresión nacional, regional y también comunal. Han reconocido una ventaja en que la focalización de sus programas se lleve a cabo con los equipos municipales.

Las municipalidades han capacitados a sus equipos, han incorporados nuevos profesionales, han mejorado su gestión interna, han aumentado su disponibilidad presupuestaria, han desarrollado estrategia de trabajo en red con las organizaciones de la comunidad, han creado nuevas redes locales, se ha potenciado a las organizaciones en función de este objetivo y se han mejorado los niveles de eficiencia interna; así como la calidad profesional del trabajo realizado con las familias. Hay muchas experiencias que destacar del trabajo en red locales.

También se han podido constatar algunos progresos en la institucionalidad del Sistema por ejemplo, que nadie discute, que la implementación de la estrategia de intervención del Programa Puente se hace con y desde la municipalidad hacia las familias que participan en el sistema.

Una decisión estratégica que se ha implementado durante este año fue traspasar la administración de los recursos financieros, que permiten la implementación del Programa Puente y Programa Vínculos a las municipalidades, por tanto son éstas las que reciben y rinden los recursos fiscales destinados para esta finalidad.

Otro avance ha sido, que paulatinamente se comienzan a transferir recursos gubernamentales para ser ejecutados a través de proyectos por las municipalidades. Para este propósito se ha iniciado un proceso de Certificación de las Municipalidades (según su nivel de gestión pueden estar en el uno, dos y tres; donde el uno es el más bajo y el tres el mejor), que les permite acceder a recursos directos.

Todo lo anterior planteó en su momento la necesidad de contar instrumentos fiscales adecuados, introducir cambios en los procedimientos administrativos, aumentar la supervisión de proyectos, modificar los mecanismos para proporcionar asistencia técnica a las municipalidades, mejorar los niveles de inter sectorialidad regional, provincial y local, impulsar más coordinación de instituciones públicas que no siempre tienen presencia provincial; porque todos los cambios redundarían en la gestión de las municipalidades.

Si bien ésta la decisión de transferir diseño, gestión y recursos disponibles, no todas las municipalidades no tienen los mismos niveles de gestión y eficiencia en el uso de los recursos. Por tanto, esto forma parte de los desafíos del presente. Así como también lograr que las instituciones públicas realicen mayores esfuerzos por colocarse al servicio de las necesidades de la ciudadanía.

La línea está trazada y esta es fortalecer la acción territorial; y el rol de las municipalidades con sus redes locales en este proceso.

Claudia Núñez Gamboa

martes, 11 de diciembre de 2007

El Sistema de Protección Social Chile Solidario, una política social integradora


El año 2002 nace el Sistema de Protección Chile Solidario, el cual se ha venido implementado y ajustado de acuerdo a los requerimientos que propone el mismo Sistema. Es ciertamente una política social que tiene una visión y un enfoque, que aún está en construcción, este no es un proceso terminado. Esto significa, que si bien existe un modelo de gestión, una estrategia de intervención, y una propuesta que ofrecerle al país para trabajar con los segmentos más pobres y vulnerables, es precisamente su enfoque lo que permite entender que es necesario contar con mecanismos para retroalimentar los procesos en forma permanente y avanzar en su consolidación.

El Sistema de Protección Chile Solidario está dirigido a personas y familias en situación de extrema pobreza, busca promover la incorporación de estos grupos a redes y mejorar sus condiciones de vida, de manera que superen esta situación. Actualmente, las familias que participan del Sistema reciben apoyo a través del Programa Puente, los adultos mayores de 65 años que viven solos, en situación de pobreza y vulnerabilidad, mediante el Programa Vínculos, y las personas que viven en situación de calle, a través del Programa Calle.

Este sistema se sustenta en tres componentes, que son apoyo psicosocial, prestaciones monetarias garantizadas y acceso preferente a los programas sociales del Estado. El tiempo de duración del apoyo psicosocial (acompañamiento), va a depender del tipo de destinatario del Sistema. Las prestaciones se encuentran garantizadas a través del conjunto de subsidios, y los programas sociales se han venido reorganizando de acuerdo a las necesidades que presentan los distintos usuarios del sistema.
Sin ninguna duda, lo más innovador del Sistema se relaciona con el componente de apoyo psicosocial. En este caso, la estrategia de intervención apunta a trabajar en el territorio con las familias y las personas para restituir sus capacidades, potenciar procesos de reconstrucción de lazos familiares y mejorar las posibilidades para acceder al mercado del trabajo, entre otros aspectos. En definida lo que está detrás de esta propuesta es que las personas puedan disminuir aquel déficit que les impide integrarse a la sociedad y participar como un ciudadano/a pleno con oportunidades, derechos y obligaciones.

El componente de apoyo psicosocial aborda siete dimensiones de calidad de vida que son de trabajo, identificación, salud, ingreso, vivienda y dinámica familiar, que se va trabajando para superar dicha condición.

Implementar estas dimensiones desde el sistema ha constituido un verdadero desafío para las instituciones gubernamentales, y municipalidades porque les ha exigido revisar lo hecho, modificar sus formas de trabajo y generar inclusive nuevas programas sociales. Es un cambio de óptica, que implica poner en el centro a las personas y trabajar en otro plano las prioridades sectoriales y locales.

Claudia Núñez Gamboa

Fundamentos del Sistema de Protección Social



El actual Gobierno ha planteado instalar un Sistema de Protección Social que le permita a cada chileno y chilena contar con protección a lo largo del ciclo vital (desde la gestación a la vejez).

En este sentido, se propone un Sistema de Protección Social que se define como un conjunto de políticas y programas de carácter integral, cuyo objetivo es garantizar los derechos sociales de las personas y familias. Un Sistema, que se sustenta en tres pilares: Protección Integral de la Infancia, Chile Crece Contigo, Protección Social Chile Solidario para las personas y familias en situación extrema pobreza y vulnerabilidad; y Protección del Trabajo para todos los chilenos y chilenas.
Todo lo anterior, es resultado de un cambio muy profundo en las políticas públicas y constituyó un desafío enorme; porque si bien, el país había avanzado en su desarrollo económico, también era cierto, que mantenía niveles importantes de exclusión, marginación; donde subsistían desigualdades de distinta naturaleza.

En este contexto, es importante señalar que el compromiso por la protección social, tiene su origen en el Sistema de Protección Chile Solidario, que es el primer paso por instalar en Chile una política social que permitiera de manera integral enfrentar las condiciones de vulnerabilidad a que estaban expuesto las personas y familias más pobres del país. El Sistema Chile Solidario es la respuesta, que el Gobierno del Ex Presidente Ricardo Lagos le plantea al país para afrontar los índices de marginalidad y exclusión que vivían un número significativo de chilenos y chilenas.

A partir del análisis de los resultados observados hasta el año 2000, en materia de pobreza, se concluyó que al segmento de la población que vivía en la indigencia la política social no le estaba siendo efectiva, que había un sector que no estaba percibiendo los beneficios del Estado, que estaba excluido de todo. La política social de los `90 se encontraba agotada para este grupo (la estratificación social de las personas y familias mediante instrumentos como la Ficha CAS, la sola focalización de los programas, el aumento de los subsidios a las personas no estaba siendo efectivo, no estaban accediendo a los beneficios, ni participando en las redes sociales existentes). Por tanto, se planteó la necesidad de modificar la manera de intervenir y la forma de llegar a estas familias y personas mediante las políticas del Estado.

Esta nueva manera de entender la política social se sustentó en la idea de generar capacidades en las personas, reconociendo la necesidad de asistirlos, pero también aportar a su promoción al interior del sistema, del cual ciertamente se encontraban excluidos. Lo que se sostiene, y es lo que representa el giro de la política social, es que particularmente este grupo requiere un apoyo distinto para lograr la reinserción efectiva a las oportunidades que el Estado y el país les ofrece. Este sería el único modo de que puedan superar su condición.


Claudia Núñez Gamboa